como río ya fluyó.
Atrapo el agua con mis dos manos
y la veo chorrear por los espacios entre mis dedos.
Y pienso,
¿cómo puedo recuperar el tiempo que ya fue?
Atrapo más agua
y me aseguro de que no se escape.
Ahora es el presente.
¿Qué haré con él?
¿Bailar? ¿Reír? ¿Llorar?
Pauso y reflexiono.
Por más que intente juntar agua dentro de mis dos manos,
no podré mantenerla a perpetuidad.
El tiempo que fluye
seguirá su camino
con o sin interrupciones.
Por lo tanto,
el futuro,
tampoco se puede atrapar.